Y cada vez que alguien le preguntaba qué habÃa aprendido durante aquellos dÃas, respondÃa exactamente lo mismo.
—Aprendà que el miedo puede separarnos.
Pero la esperanza siempre encuentra la manera de reunirnos otra vez.
Y aunque el cielo vuelva a oscurecerse algún dÃa, mientras exista una mano dispuesta a levantar a otra persona, nunca estaremos verdaderamente solos.