Hace apenas 30 minutos se dio a conocer una nueva información…
Aquella mañana el cielo sobre la costa parecía diferente.
Las nubes oscuras avanzaban lentamente desde el océano.
El viento soplaba con una fuerza que nadie recordaba haber sentido en muchos años.
Los pescadores regresaban antes de tiempo.
Las calles comenzaban a vaciarse.
Y en la pequeña comunidad de Puerto Esperanza, todos miraban el horizonte con la misma pregunta.
—¿Qué está pasando?
En medio del pueblo vivía Valeria.
Tenía veintidós años.
Era profesora de música para niños.
Cada domingo participaba en el coro de la iglesia junto a su abuelo Don Ernesto.
Su vida era sencilla.
No tenía riquezas.
Pero todos la conocían por ayudar a quien lo necesitara.
Aquella mañana recibió una llamada inesperada.
Era su madre.