ARN mensajero para devolver una defensa perdida
El equipo confirmó que las nanopartículas no solo llegaban al cerebro: también liberaban ARN mensajero funcional dentro de neuronas y astrocitos.
Luego las cargaron con ARN mensajero de PTEN, un gen supresor tumoral que ayuda a controlar el crecimiento y la supervivencia celular.
Cuando PTEN pierde su función, las células cancerosas encuentran menos obstáculos para multiplicarse, una alteración frecuente y relevante en el desarrollo del glioblastoma.
En modelos murinos con glioblastoma implantado en el cerebro, el tratamiento restauró la expresión de PTEN, frenó el crecimiento tumoral y extendió la supervivencia.
Los resultados todavía corresponden a ratones, pero muestran una estrategia intravenosa capaz de cruzar la barrera cerebral y transportar tratamientos genéticos hasta el tumor.