La propia actriz reconoció años más tarde que esa ausencia tuvo un impacto en su vida. En una entrevista explicó: “No pude pasar con él el tiempo que creo que tanto él como yo hubiéramos deseado”, recordando el vacío que dejó aquella separación temprana.
Durante su infancia, Applegate vivió en Laurel Canyon, un barrio conocido por su ambiente artístico y su papel dentro de la contracultura estadounidense. A pesar del entorno creativo y cultural que rodeaba la zona, su vida familiar no siempre fue tranquila. En diferentes ocasiones ha relatado que atravesó momentos difíciles mientras su madre luchaba contra problemas de adicción y enfrentaba una vida marcada por altibajos.
La actriz también ha hablado abiertamente sobre experiencias complejas que vivió cuando era muy pequeña, situaciones que más tarde decidió contar en sus memorias. En ese contexto recordó con tristeza algunos recuerdos de su niñez y expresó: “Creo que viví la peor situación entre los 3 y los 7 años, pero cosas así ocurrían en todos nuestros hogares. Madres solteras, hombres que iban y venían, drogas. Siempre es divertido ver a tu mamá llorando en el suelo y que no te cuiden”.

