Dormir totalmente encogido, con las rodillas pegadas al pecho, es una de las posturas más protectoras que existen. Refleja una necesidad de seguridad y confort emocional.
Las personas que eligen esta posición pueden aparentar ser duras o difíciles de tratar al comienzo, pero en realidad esconden un corazón bondadoso y sensible. Les cuesta abrirse y confiar en gente nueva, pero cuando lo hacen, se convierten en amigos extremadamente leales y comprometidos.
3. De costado abrazando una almohada
Esta postura, en la que la persona duerme de lado sosteniendo una almohada entre los brazos, es característica de individuos altamente emotivos que le dan un enorme valor a los vínculos humanos: familia, amistades y pareja.
Suelen confiar rápidamente en los demás, a veces incluso más de lo prudente. Aman la calma, la armonía y detestan los conflictos o los problemas innecesarios. Son personas que buscan la paz por sobre todas las cosas.