Cuando alguien empieza a sanar, se nota. Se refleja en:
Cocinay recetas
-
Su confianza.
-
Su actitud.
-
Su energía.
-
Su sonrisa.
-
Los estándares que se niegan a bajar.
Dejas de aceptar migajas. Dejas de conformarte. Dejas de perseguir a personas que no te están eligiendo a ti. Y eso lo cambia todo.
El verdadero “castigo”
El verdadero castigo no es la venganza. Es convertirte en alguien que ya no necesita a la persona que la hirió. Es construir una vida tan plena que su ausencia ya no controle tus emociones. Puede que algún día se dé cuenta de tu valor. Puede que algún día se arrepienta de sus decisiones. Pero para entonces, tu felicidad ya no dependerá de que él se dé cuenta.