No obstante, esa posibilidad quedó descartada después de que su nombre apareciera relacionado con una investigación iniciada en Londres por una presunta agresión sexual. Según trascendió en aquel momento, los hechos investigados involucraban a un adolescente de 17 años y ocurrieron durante la estancia del árbitro en Inglaterra, donde se encontraba por motivos profesionales vinculados a un partido de la Conference League entre Crystal Palace y Fiorentina.
Las autoridades británicas abrieron una investigación para esclarecer los hechos y recopilar las pruebas correspondientes. Sin embargo, una vez concluido el análisis de la evidencia disponible, determinaron que no existían elementos suficientes para presentar cargos penales contra el árbitro, motivo por el cual el procedimiento fue archivado.
A pesar del cierre de la investigación judicial, la FIFA optó por mantener su decisión de excluir a Dieperink del grupo de árbitros que participarían en la Copa Mundial de 2026. La medida significó un duro golpe para el neerlandés, quien públicamente aseguró haber colaborado en todo momento con las autoridades responsables del caso.