El amor eterno existe y tiene plumas azules 

Al caer la noche en el corazón del Pantanal, la naturaleza nos regala una escena espectacular. Dos hermosos guacamayos jacinto entran a su refugio en el tronco de un viejo árbol. Antes de dormir, se acicalan las plumas y se comunican con ternura. Este hermoso ritual construye un vínculo irrompible que mantendrán durante casi toda su vida.