El dolor disminuyó y la movilidad mejoró
El estudio incluyó a 194 personas con una edad mediana de 69 años, cuyos síntomas continuaban pese a recibir tratamientos conservadores durante al menos tres meses.
En total se realizaron 239 procedimientos, porque 45 participantes recibieron el tratamiento en ambas rodillas. Todos fueron completados con éxito técnico.
El dolor mediano descendió de 7 a 4 puntos durante las primeras seis semanas y llegó a 3 puntos a los seis meses.
Esa reducción se mantuvo al cumplirse un año, cuando el 80 % de los participantes alcanzó una mejoría considerada clínicamente importante en el dolor.
También mejoraron las actividades cotidianas, los síntomas articulares, la capacidad recreativa y la calidad de vida, según los cuestionarios respondidos durante el seguimiento.