Aunque la distancia duela, recuerda esto: tu valía, tu calidez y tu fortaleza permanecen intactas. Y a veces, el mayor regalo que puedes darte es dejar de esperar amor… y empezar a dártelo a ti mismo.
Cuando tus hijos te falten al respeto y te ignoren: no te enojes, sigue estos 7 pasos.