quí llega el dato que ha sorprendido a millones de personas en todo el mundo. En 1891, un inventor estadounidense llamado Seth Wheeler registró la patente del papel higiénico en rollo perforado tal como lo conocemos hoy. Este documento, catalogado con el número US465588, incluye ilustraciones detalladas de cómo debía usarse el producto.
Y las imágenes son bastante claras: en los dibujos originales de la patente, el papel higiénico aparece cayendo por delante del rollo, es decir, hacia afuera y no hacia la pared. Wheeler diseñó el sistema pensando en que las hojas perforadas fueran fáciles de tomar y separar, y para lograrlo el papel debía colgar por el frente.
Cuando este documento salió a la luz y se hizo viral en redes sociales, muchas personas quedaron impactadas al descubrir que, técnicamente, existía una «forma oficial» propuesta desde hace más de 140 años por el propio creador del invento.
¿Significa esto que hay una única respuesta correcta?
Aunque la patente de Wheeler sugiere que la intención original era colocar el papel por delante, la verdad es que no existe una ley ni una norma obligatoria que indique cómo debemos hacerlo en nuestros hogares. Cada persona puede elegir la opción que le resulte más práctica según sus circunstancias.
Por ejemplo, una familia con gatos curiosos puede tener buenas razones para colocarlo hacia la pared, mientras que quienes priorizan la higiene o el estilo tipo hotel preferirán la posición hacia afuera.