Los síntomas varían según la parte del páncreas en la que se desarrolle el cáncer: la cabeza, el cuerpo o la cola.
El tipo más común de cáncer de páncreas es el adenocarcinoma ductal, que se origina en las células que producen los jugos digestivos.
Algunos de los síntomas más comunes, según los describe Investigación del cáncer en el Reino Unido, son los siguientes:
Dolor de estómago o de espalda

Uno de los síntomas más comunes del cáncer de páncreas es el dolor en la parte superior del abdomen, acompañado de dolor de espalda. Este dolor suele ser constante y sordo. En las primeras etapas, el dolor puede ser intermitente, pero a medida que el tumor crece, tiende a ser más constante y a durar más tiempo.
El motivo de este dolor radica en la ubicación del páncreas. Se encuentra en el abdomen, cerca de la columna vertebral. A medida que se desarrolla un tumor, este puede comprimir nervios u órganos, provocando un dolor que se irradia hacia la espalda.
Una de las cosas que la gente nota es que el dolor tiende a empeorar con las comidas o al acostarse. Es interesante observar que algunas personas encuentran alivio al inclinarse hacia adelante, lo que reduce la presión sobre los nervios. Por ello, el dolor suele atribuirse a problemas digestivos, distensión muscular o incluso estrés.
En las primeras etapas, las molestias pueden no ser graves y es posible ignorarlas. Sin embargo, a medida que el tumor crece, el dolor se vuelve más intenso y persistente. Esta es una de las principales señales de alerta.
Cabe destacar que no todos los dolores abdominales están relacionados con el cáncer . Existen otras posibles causas, como gastritis, úlceras o cálculos biliares. Sin embargo, si el dolor es persistente y no tiene una explicación clara, especialmente si se localiza en la espalda, es recomendable consultar a un médico.
Ictericia
Muchas personas diagnosticadas con cáncer de páncreas presentan ictericia, un color amarillento de la piel y los ojos que se produce por la acumulación de bilirrubina, un pigmento producido por el hígado. En pacientes con cáncer de páncreas, la ictericia se debe a una obstrucción en el conducto biliar causada por la formación de un tumor canceroso.