En primer lugar, es importante aclarar que no existe evidencia científica que demuestre que la flor de Jamaica, por sí misma, sea cancerígena.
Gran parte de este rumor comenzó debido a interpretaciones erróneas de investigaciones científicas, además de publicaciones sensacionalistas cuyo objetivo principal era generar miedo y atraer visitas.
Entre las principales causas de esta confusión destacan las siguientes.
1. La confusión con pesticidas y hongos
Como cualquier producto agrícola, la flor de Jamaica puede contaminarse si durante su cultivo se utilizan pesticidas de manera inadecuada o si posteriormente se almacena en condiciones deficientes.
Cuando existe humedad excesiva, algunos hongos pueden desarrollarse sobre las flores secas y producir aflatoxinas, sustancias consideradas cancerígenas.
Sin embargo, este problema no es exclusivo de la flor de Jamaica. También puede presentarse en alimentos como:
- Maíz.
- Arroz.
- Café.
- Frutos secos.
- Especias.
Por lo tanto, el riesgo no proviene de la planta, sino de un manejo inadecuado durante su producción o almacenamiento.
2. Información sacada de contexto
Asimismo, algunas publicaciones utilizan estudios realizados exclusivamente en laboratorio para afirmar que la flor de Jamaica puede ser tóxica.
No obstante, muchos de esos experimentos emplean extractos extremadamente concentrados que no representan el consumo habitual de una infusión preparada en casa.
Por esta razón, extrapolar esos resultados directamente al consumo cotidiano resulta incorrecto.