Rayas
Se entierran en zonas arenosas poco profundas. No son agresivos, pero si las pisás, su aguijón caudal puede provocar una herida profunda y muy dolorosa. Un consejo práctico: arrastrará los pies al caminar en el agua (el llamado «paso de raya») para alertarlas y que se alejan.
Piojos de mar
Aunque su nombre engaña, en realidad son larvas microscópicas de medusas y anémonas. Quedan atrapados entre la piel y la ropa de baño, generando una erupción intensa con picazón que aparece horas después de salir del agua.
Carabela portuguesa
Aunque parece una medusa, es una colonia de organismos. Sus tentáculos pueden alcanzar varios metros y provocan picaduras extremadamente dolorosas, incluso cuando el animal ya está muerto en la arena. Nunca hay que tocarla.
Otros peligros
La bandera violeta también puede alertar sobre erizos de mar, coral de fuego, peces araña con espinas venenosas y, en algunas regiones, avistamientos de tiburones.
Qué hacer ante una picadura
Picadura de medusa o carabela portuguesa
- Enjuagá con vinagre para neutralizar las células urticantes.
- Nunca uses agua dulce , ya que puede activar más células venenosas.
- Retire los tentáculos con pinzas o guantes, jamás con los dedos.
- Aplique calor (agua caliente entre 43 y 54 °C) para descomponer las proteínas del veneno.
- Tomá antihistamínicos para la picazón e incrementada.
- Evite frotar la zona, aplicar hielo o el falso remedio de la orina.
Picadura de raya
- Sumergí la herida en agua muy caliente pero tolerable.
- Retirará restos visibles del aguijón sin escarbar.
- Limpiá con agua y jabón y controlá el sangrado.
- Consultá siempre con un médico: estas heridas se infectan con facilidad