3. Cambios bruscos de posición
Asimismo, levantarse rápidamente, acostarse, ponerse en cuclillas o realizar determinados movimientos puede facilitar la expulsión del aire acumulado.
En estos casos, el aire vaginal suele durar apenas unos segundos y desaparece sin causar molestias.
4. Embarazo y parto
El embarazo produce múltiples cambios en el cuerpo femenino.
Conforme avanza la gestación, los músculos y ligamentos del suelo pélvico soportan un mayor peso. Además, después del parto pueden quedar temporalmente más relajados.
Como consecuencia, algunas mujeres notan que el aire vaginal aparece con mayor frecuencia durante esta etapa.
5. Debilidad del suelo pélvico
Los músculos del suelo pélvico ayudan a sostener la vejiga, el útero y el recto.
Cuando estos músculos pierden fuerza, puede aumentar la facilidad con la que el aire entra y sale de la vagina.
Esta situación puede presentarse después de:
- Embarazos.
- Partos vaginales.
- Menopausia.
- Cirugías pélvicas.
- Envejecimiento natural.